IVA de la luz en España: por qué sube y baja y cómo afecta a tu factura
Si alguna vez has mirado tu factura de la luz y te has preguntado por qué el IVA no es siempre el mismo, no es cosa tuya. El IVA de la luz en España ha cambiado más de diez veces en los últimos cinco años. Ha estado al 21%, al 10%, al 5%, al 0% y de vuelta al 21%. Todo en función de la situación del mercado, la política del Gobierno y una serie de condiciones que casi nadie te explica.
En Lur Gorri te contamos exactamente cómo funciona, qué estás pagando ahora mismo y por qué este impuesto sube y baja sin que nadie te pida permiso.
Qué es el IVA de la luz en España y cómo se aplica en tu factura
El IVA, Impuesto sobre el Valor Añadido, es un porcentaje que se aplica sobre el total de tu factura eléctrica. No solo sobre la energía que has consumido, sino sobre todo: la potencia contratada, los peajes, los cargos del sistema y los servicios de ajuste. Si quieres ampliar tus conocimientos sobre qué son los servicios de ajuste y por qué aparecen en tu factura, aquí te dejamos una guía completa.
Eso es importante entenderlo bien. Cuando el IVA sube del 10% al 21%, no solo pagas más impuesto. Pagas ese impuesto multiplicado por una base que ya incluye todos los demás costes que han ido subiendo. El efecto es mayor de lo que parece a primera vista.
Los impuestos sobre la electricidad en España representan aproximadamente entre el 30% y el 40% de tu factura total. Esta carga fiscal explica por qué, aunque escuches que el precio de la luz ha bajado, tu factura no refleja ese descenso proporcionalmente.
Y no: no tienes que hacer nada para que te apliquen el tipo correcto. El cambio es automático y tu comercializadora lo aplica directamente en la siguiente factura.
El historial del IVA de la luz en España: una montaña rusa fiscal
Para entender dónde estamos, hay que ver de dónde venimos. Esto es lo que ha pasado con el IVA de la electricidad desde 2021:
2021: Primera bajada al 10%
El Gobierno aprobó la primera rebaja del IVA como medida de emergencia ante la crisis energética. Aplicó un 10% a contratos con potencia de hasta 10 kW, siempre que el precio del mercado mayorista superara los 45 €/MWh.
2021-2022: Bajada al 5%
Con los precios disparados por la guerra en Ucrania, el IVA se redujo aún más, hasta el 5%, para amortiguar el golpe en los hogares.
2023: Reducción histórica al 0% en algunos periodos
En los momentos de mayor tensión del mercado, el IVA llegó a aplicarse al 0% de forma temporal. Una medida excepcional que nunca antes había ocurrido en España.
Marzo de 2024: Vuelta al 21%
Al bajar el precio de la electricidad en el mercado mayorista, el Gobierno eliminó las rebajas y el IVA volvió al tipo general.
Julio de 2024: De vuelta al 10%
Los precios repuntaron y el Gobierno volvió a aplicar el tipo reducido.
Enero de 2025: Vuelta al 21%
Fin definitivo de las medidas extraordinarias. El IVA de la luz volvió al tipo general del 21%, vigente desde enero de 2025 tras la retirada de las rebajas fiscales aplicadas durante la crisis energética.
Marzo de 2026: Bajada temporal al 10%
El Gobierno aprobó estas rebajas como respuesta directa a la subida del precio del petróleo y los carburantes, derivada del conflicto en Oriente Medio, que tensionó los mercados energéticos internacionales. La reducción afectó a la mayoría de los hogares con potencia contratada de hasta 10 kW.
Junio de 2026: Vuelta al 21%
El decreto incluía una cláusula de revisión automática: si en abril el IPC de la electricidad no superaba en más de un 15% el del mismo mes del año anterior, las rebajas fiscales dejarían de aplicarse en junio. Esa condición se cumplió, y a partir del 1 de junio de 2026 el IVA vuelve al 21%.
Si estás leyendo esto ahora mismo, el IVA de tu factura eléctrica es del 21%.
Por qué cambia el IVA de la luz en España tan a menudo
La respuesta honesta es que el IVA de la electricidad se ha convertido en una palanca política. Cuando los precios suben demasiado y hay presión social, el Gobierno lo baja. Cuando el mercado se estabiliza o hay necesidad de ingresos fiscales, lo sube.
Esto genera una situación paradójica para el consumidor: nunca sabe exactamente qué va a pagar el mes que viene, porque una parte significativa de su factura depende de decisiones políticas que pueden cambiar de un decreto a otro.
Lo que sí es constante es el mecanismo. El IVA no lo decide tu comercializadora ni depende de la tarifa que tengas contratada. El IVA se aplica igual tengas tarifa fija o variable. Lo que cambia con la tarifa es el precio de la energía, pero el IVA siempre se calcula sobre el total de la factura.
El IVA no es el único impuesto de tu factura
Aquí está otro punto que mucha gente desconoce: el IVA no es el único impuesto que pagas en tu factura eléctrica. Hay otro que pasa más desapercibido pero que también tiene un impacto real.
El Impuesto Especial sobre la Electricidad (IVPEE) es un impuesto que grava la producción de electricidad y que pagan las empresas generadoras, aunque su coste acaba repercutiendo en el precio final que tú pagas. Tras estar en 0% durante varios meses, subió hasta el 3,5%, luego al 5,25%, y desde julio de 2024 el IVPEE tiene un tipo del 7%.
En marzo de 2026, dentro del mismo paquete de medidas que bajó el IVA al 10%, el IVPEE quedó suspendido de forma temporal, con el objetivo de contener los costes del sistema eléctrico y evitar que se trasladen al consumidor. Esa suspensión también finaliza en junio de 2026.+
En la práctica, esto significa que desde junio de 2026 tu factura vuelve a acumular tanto el IVA al 21% como el IVPEE al 7%. Dos impuestos que juntos representan una parte significativa de lo que pagas.
Cuánto supone el IVA en euros en tu factura mensual
Para que entiendas el impacto real, vamos con números concretos. Imagina una factura base de 60 euros antes de impuestos:
- Con IVA al 10%: pagas 6 euros de impuesto → factura total: 66 euros
- Con IVA al 21%: pagas 12,60 euros de impuesto → factura total: 72,60 euros
La diferencia es de 6,60 euros al mes, unos 79 euros al año, solo por el cambio del IVA. Multiplicado por millones de hogares, es una cantidad enorme. Para tu bolsillo, es dinero real que va y viene en función de decisiones que no puedes controlar.
Y recuerda: esos 60 euros de base ya incluyen los servicios de ajuste, los peajes y la potencia contratada, conceptos que también han subido. Si quieres entender el impacto completo de cada uno de estos cargos en tu factura, puedes leer nuestra guía sobre “por qué ha subido tu factura de la luz”
Lo que el IVA no puede explicar: los cargos que siguen subiendo
Hay una trampa mental habitual con el IVA: cuando baja, la gente espera que la factura baje proporcionalmente. Y muchas veces no ocurre. ¿Por qué?
Porque el IVA se aplica sobre una base que puede estar subiendo al mismo tiempo. Si los servicios de ajuste suben un 43% en un año, si los peajes suben un 4%, si el precio de la energía se dispara, la factura final puede subir aunque el IVA baje.
Es exactamente lo que ocurrió en 2025: el IVA volvió al 21% en enero, pero los servicios de ajuste se dispararon tras el apagón de abril, y el resultado fue una factura media anual de casi 976 euros, la más alta en años.
Esto es lo que hace especialmente difícil gestionar la factura de la luz sin ayuda: hay demasiadas variables moviéndose a la vez, y la mayoría van en la misma dirección.
Qué puedes hacer tú como particular
El IVA no lo puedes controlar. Pero hay partes de tu factura que sí dependen de decisiones que puedes tomar:
Revisa tu potencia contratada
Más del 60% de los hogares españoles tienen contratada más potencia de la necesaria. Eso significa que están pagando un término fijo más alto del que deberían cada mes, y ese exceso también lleva IVA encima.
Analiza si tu tipo de tarifa sigue siendo el adecuado
Con el IVA al 21% y los servicios de ajuste en niveles altos, el tipo de contrato que tenías optimizado hace dos años puede no serlo hoy. El mercado ha cambiado demasiado.
Entiende qué estás pagando exactamente
Entender cómo funciona para no llevarte sorpresas, y optimizar las partes de tu factura que sí están en tu mano es una tarea que todo contratador de electricidad debería hacer. Porque aunque el IVA no lo controlas, hay otros cargos que sí puedes reducir con la asesoría adecuada.
Te asesoramos sobre la mejor tarifa energética para tu hogar
En Lur Gorri somos asesores energéticos en Pamplona. Si quieres que revisemos tu factura y te digamos exactamente qué estás pagando y qué podrías optimizar, ¡Contáctanos sin compromiso!
Preguntas Frecuentes sobre el IVA de la luz
¡Resolvemos tus dudas!
¿Qué es el IVA reducido y cuándo se aplica?
El IVA reducido es un tipo impositivo inferior al general del 21% que el Gobierno puede aplicar de forma temporal a la electricidad mediante decreto. En España se ha utilizado en varias ocasiones desde 2021 como medida de emergencia para amortiguar subidas del precio de la energía, llegando a aplicarse tipos del 10%, el 5% e incluso el 0% en distintos periodos. Su aplicación no es permanente ni garantizada. Depende de condiciones del mercado y de decisiones políticas que pueden cambiar con poco margen de preaviso. El último IVA reducido al 10% estuvo vigente entre marzo y mayo de 2026, y a partir del 1 de junio de 2026 el IVA volvió al tipo general del 21%. No tienes que hacer ningún trámite para que se aplique: el cambio es automático y tu comercializadora lo refleja directamente en tu factura.
Las facturas de Endesa, como las de cualquier otra comercializadora en España, aplican el mismo IVA que establece la normativa vigente en cada momento. No existe un IVA específico de Endesa ni de ninguna otra compañía: el tipo impositivo lo fija el Gobierno y se aplica por igual a todos los consumidores, independientemente de con quién tengan contratada la luz. A partir del 1 de junio de 2026, el IVA aplicable es del 21% para la mayoría de contratos domésticos. Si tienes dudas sobre lo que aparece en tu factura concreta, lo más directo es revisar el desglose de impuestos que figura al final del recibo.
Cuando el Gobierno activa un periodo de IVA reducido mediante decreto, este se aplica de forma automática a los contratos que cumplen las condiciones establecidas, habitualmente contratos domésticos con una potencia contratada de hasta 10 kW. No tienes que solicitarlo ni hacer ningún trámite: tu comercializadora lo aplica directamente. Lo que sí puedes comprobar es que tu factura refleje correctamente el tipo vigente en el periodo de facturación. Si hay discrepancias entre el IVA que debería aplicarse según la normativa y el que aparece en tu recibo, eso es algo que conviene revisar.