¿Por qué ha subido tanto tu factura de la luz?
Si has abierto el recibo de la luz este mes y has pensado «esto no puede ser normal», tienes razón. La factura media de un hogar español cerró 2025 en 975 euros anuales, 131 euros más que el año anterior. Y en 2026 la tendencia no mejora. Pero lo que más desconcierta no es que suba. Es no saber de donde viene la subida del precio de la luz. Porque no hay una sola causa, hay varias, y casi ninguna te la explica tu comercializadora.
En Lur Gorri te contamos exactamente qué está pasando, en lenguaje claro y sin rodeos.
El problema de fondo: tu factura depende de muchas cosas a la vez
La mayoría de la gente cree que la factura de la luz sube porque «la energía está cara.» Eso es verdad, pero es solo una parte de la historia.
Tu factura tiene varios componentes que se mueven de forma independiente:
- El precio de la energía que consumes (que varía según el mercado)
- Los peajes y cargos regulados (fijos, los decide el Gobierno y la CNMC)
- Los impuestos (IVA e Impuesto Especial de la Electricidad)
- Los servicios de ajuste (el cargo que más ha crecido en el último año)
- La potencia contratada (lo que pagas aunque no consumas nada)
Cuando todos suben a la vez, como ha ocurrido entre 2025 y 2026, el resultado es lo que estás viendo en tu recibo. Vamos causa por causa.
Causa 1: La vuelta del IVA al 21%
Entre 2021 y 2024, el Gobierno aplicó rebajas temporales del IVA de la electricidad para contener las subidas del mercado. En algunos periodos llegó a estar al 5%. En marzo de 2025, esas medidas se eliminaron y el IVA volvió al 21%.
Pasar de un 5% a un 21% de IVA supone un encarecimiento notable mes a mes, que se percibe aún mayor a final de año. Para un hogar medio, esto supuso unos 10 euros más al mes solo por el cambio fiscal, sin que el precio de la energía se moviera.
La buena noticia: en marzo de 2026, el Gobierno volvió a bajar el IVA al 10% dentro de un paquete de medidas para contener la inflación energética. Eso ha aliviado algo la factura, pero no compensa el resto de subidas acumuladas.
Causa 2: Los servicios de ajuste – el cargo que nadie te explica
Este es el gran protagonista de la subida de 2025 y el que menos se conoce.
El coste de los servicios de ajuste ascendió a 3.812 millones de euros en 2025, un incremento del 43% respecto al año anterior. Las restricciones técnicas se dispararon un 63%.
Los servicios de ajuste son mecanismos que Red Eléctrica de España utiliza para mantener estable la red eléctrica en tiempo real. Su coste siempre lo pagan los consumidores. Hasta 2024 era prácticamente invisible: rondaba los 2 €/MWh. Tras el apagón del 28 de abril de 2025, se disparó hasta los 30 €/MWh en algunos meses.
Para un consumidor medio en tarifa regulada, esto se tradujo en unos 14 euros adicionales acumulados entre mayo de 2025 y marzo de 2026. Una cantidad que muchos siguen pagando sin saber por qué.
Si quieres entender en detalle qué son y cómo funcionan, puedes leer nuestra guía completa sobre “qué son los servicios de ajuste de REE y por qué aparecen en tu factura”
Causa 3: La subida de peajes y cargos regulados
Independientemente del precio de la energía y de los servicios de ajuste, hay una parte de tu factura que paga el mantenimiento de las redes eléctricas y las políticas energéticas del Estado. Son los peajes y cargos regulados, y en 2026 también han subido.
La CNMC propuso incrementar los peajes un 4,1%, con una subida especialmente fuerte en el transporte, del 12,1%, y más moderada en la distribución, del 2,5%.
Para un hogar medio, el efecto estimado es de unos 15 euros más al año. No es una cantidad enorme de forma aislada, pero se suma al resto de subidas.
Lo importante es entender que estos costes no dependen de tu comercializadora ni de la tarifa que tengas. Los paga igual todo el mundo, aunque nadie te lo haya explicado así.
Causa 4: El mercado mayorista y la volatilidad del gas
El precio de la energía en el mercado mayorista, donde las centrales venden su producción, varía cada hora del día. Es lo que se conoce como mercado spot o mercado diario.
España utiliza un sistema de subasta marginalista: el precio que paga todo el mundo es el de la tecnología más cara que se necesita en cada momento. Cuando hay mucha demanda y el viento no sopla ni el sol brilla, entran las centrales de gas, que son más caras, y eso sube el precio para todos.
El mercado energético está muy influido por el contexto geopolítico global. Las tensiones a nivel global pueden afectar significativamente la seguridad del suministro energético, y cualquier interrupción en las cadenas de suministro de combustibles como el gas natural licuado genera incertidumbre en los mercados.
Si tienes una tarifa indexada, este factor te afecta directamente mes a mes. Si tienes una tarifa fija, tu comercializadora ya lo tiene calculado en el precio que te cobra, aunque no lo veas desglosado.
Causa 5: La potencia contratada – lo que pagas aunque no gastes nada
La potencia contratada es el cargo fijo que aparece en tu factura independientemente de cuánto hayas consumido. Es lo que pagas por tener la luz disponible, aunque no la uses.
El precio de la potencia contratada, a partir de enero de 2025, se fijó en 14,14 euros al mes para un usuario medio.
Muchos hogares tienen contratada más potencia de la que realmente necesitan, lo que significa que están pagando un fijo más alto del necesario cada mes. Revisar si tu potencia está bien ajustada a tu consumo real puede suponer un ahorro inmediato sin cambiar nada más.
Entonces, ¿qué puedes hacer ante la subida del precio de la luz?
La factura de la luz sube por razones que en su mayoría no puedes controlar: el IVA lo decide el Gobierno, los peajes los fija la CNMC, los servicios de ajuste los gestiona REE y el mercado mayorista lo mueve el mercado. Eso no significa que estés completamente a merced del sistema.
Hay tres cosas concretas que cualquier particular puede revisar ahora mismo:
Primero, el tipo de tarifa
Si tienes un contrato indexado y el mercado está volátil, puede que te convenga una tarifa fija. Si el mercado está bajo, puede que sea al revés. Esa decisión depende de tu perfil de consumo, no de lo que te diga tu comercializadora.
Segundo, la potencia contratada
Si nunca saltan los plomos y tienes una potencia alta contratada, probablemente estás pagando de más cada mes por algo que no usas. Ajustar la potencia es un trámite sencillo que en Lur Gorri gestionamos por ti.
Tercero, los servicios de ajuste
Si tienes un contrato indexado o con cláusula de regularización, este cargo puede estar inflando tu factura de forma significativa. En algunos casos, puede reclamarse. ¡Solicita un análisis de tu factura!
Lo que sí puedes controlar: entender tu factura
El primer paso para pagar menos luz no es cambiar de compañía. Es entender qué estás pagando y por qué. Una factura que parece opaca se vuelve legible en cuanto alguien te la explica bien.
En Lur Gorri somos asesores energéticos en Pamplona. Si quieres que revisemos tu situación, solicita tu estudio energético y descubre por qué cada vez más hogares delegan su energía en nosotros.
Preguntas frecuentes sobre la subida del precio de luz
¡Resolvemos tus dudas!
¿Qué debo hacer si mi recibo de luz llega muy alto?
Lo primero es entender por qué ha subido antes de tomar ninguna decisión. Una factura alta puede tener causas muy distintas: un cambio en el tipo de contrato, un aumento de los servicios de ajuste, una potencia contratada demasiado alta, un cambio fiscal o simplemente un error de facturación. El error más común es cambiar de compañía sin saber cuál es el problema real, y acabar pagando lo mismo o más con otra comercializadora. Antes de actuar, necesitas saber exactamente qué componente de tu factura ha subido y por qué. En Lur Gorri analizamos tu factura y te decimos qué está pasando y qué puedes hacer al respecto.
Esta es una de las preguntas más frecuentes y también una de las que tiene menos sentido responder con un número. Lo que paga un hogar de luz depende de variables tan distintas que cualquier cifra genérica puede llevarte a conclusiones equivocadas: la potencia contratada, el tipo de tarifa, el número de personas, los electrodomésticos, los hábitos de consumo, si tienes placas solares o no, y la zona geográfica influyen de forma determinante. Lo relevante no es si estás por encima o por debajo de una media, es si estás pagando lo que corresponde a tu situación concreta o si hay margen de optimización.
Depende completamente de tu situación. Una factura de 200 euros puede ser completamente razonable en un hogar con alta potencia contratada, consumo elevado y tarifa indexada en un mes de precios altos. Y puede ser una señal de que algo no está bien en otro hogar con un perfil de consumo moderado. La pregunta correcta no es si 200 euros es normal o no. La pregunta correcta es si esos 200 euros corresponden a lo que realmente estás consumiendo y al contrato que más te conviene.
No existe una cifra válida para todas las familias de 4 personas, por la misma razón que no existe una talla única de ropa. El consumo eléctrico de un hogar depende de si hay calefacción eléctrica o de gas, de si se cocina con vitrocerámica o gas, de si hay aire acondicionado, del tipo de electrodomésticos, de los hábitos de cada miembro de la familia y del tipo de contrato que se tenga. Lo que sí es cierto es que muchos hogares, independientemente de su tamaño, tienen margen de optimización en su factura sin cambiar sus hábitos de consumo: potencia mal ajustada, tarifa inadecuada al perfil de uso o cargos que se pueden gestionar mejor.